Cuando alguien no se percata de lo que no existe

“Can’t keep my mind from the snake in the sky” Ese verso no existe, en su lugar hay una versión muy remota en una canción de Pink Floyd, “Learning to fly”. El verso original –ese que no existe– implica una metáfora que se convierte en una realidad inexistente. La siguiente versión, la que concibió David


La perspectiva de la razón

¿Podría ser posible, en una larga evolución humana, llegar a incorporar ciertas reglas sociales a nuestra genética? Evidentemente no tiene sentido pensar que el “uso” de dichas reglas se permeará a nuestras células, pues eso implicaría darle la razón a Lamarck, y sabemos que Lamarck no tenía razón, porque en la bendita tierra de Rusia,


The Wire

Encontré un artículo donde hablan de un señor victoriano más intenso que Dickens, mucho más intenso que Dickens, tanto, que su obra se quedó enclaustrada entre espejuelos metálicos, voces en pausa, y catálogos universitarios. Tuve varias “magias” en el hallazgo, para empezar, la dirección original no existe. Lo cual implica una coincidencia bastante fantasmagórica, pues


La vida corriente

La entrada anterior fue un poco dolorosa, más bien tortuosa, debió ser un simple ejercicio, un juego, y se convirtió en la decencia de un relato. Al menos en mi cabeza. El problema es, casi siempre, que tendemos a tomarnos en serio, demasiado. Cuando lo relevante en esta vida, según como yo he aprendido a


Nada se pierde nunca, no por completo

Seguramente muchos conocerán a StumbleUpon, es un servicio, bastante raro, aún para ser famoso–entre los que lo conocen–. Pretende agrupar montones de sitios en categorías, y que los usuario sean quienes voten por la excelencia, la calidad, o por la rareza de los sitios… El caso es que mezclando bien categorías y formatos, se pueden


Intruduzco un título, y prometo, con solemnidad, no dejar de introducir cosas…

Siempre el primer artículo de un blog es incómodo, trascendental, y olvidadizo. Aún cuando se hayan escrito múltiples artículos en múltiples blogs, el primero siempre es una promesa, una declaración, que será desechada en un futuro cercano. Mis intenciones, las nuevas, son no tomarme en serio(aprender a usar los signos de puntuación); además esta vez