Cuando cae el silencio

Yo solía ver las voces de los dioses en todas las cosas; pero ahora las puertas están cerradas. Los dioses dejaron de hablarme, aunque sé que siguen cerca, del otro lado de la realidad. Empecé a ver sus voces en las cosas que me rodeaban, podía ser en un huerto o en las rugosidades aleatorias


Efímero

A lo lejos explotan montañas, y a tu alrededor los edificios caen a pedazos. Tienes la mirada cansada y el caminar indiferente, este planeta muere bajo tu pisada, mientras la misma música de siempre, lenta y paciente, retumba en tus oídos. Hace meses que todas las criaturas vivas quedaron sepultadas bajo cenizas volcánicas, o montañas


Abandonados

La tierra soporta una nueva Edad de Hielo, el hemisferio norte ahora es inhóspito; pero en la  casa hay gente, seguramente un viejo barbudo que cuida a su nieta de 5 años, la cual está pegada al cristal de la ventana(sin que el abuelo la vea, pues la regañaría) y mira a un oso polar


Mis niños!

El edificio tiene dos plantas, no está pintado, y es gris. Lo veo cada mañana, en mi camino a la oficina, cuando el ómnibus, lo deja atrás en uno de los tramos más veloces y menos populares de la carretera. Siempre me ha extrañado el enorme cartel, pintado con letras azules en toda la fachada


Lobos

Son altos, promedian dos metros, y están cubiertos de pelo corto y fino, el cual los cubre por completo. Algunos tienen el pelaje totalmente blanco, otros son oscuros, y otros tienen colores mixtos. No tienen garras, sino unas manos de dedos muy largos y desproporcionados, al igual que sus extremidades, las cuales también son largas


Cuando alguien no se percata de lo que no existe

“Can’t keep my mind from the snake in the sky” Ese verso no existe, en su lugar hay una versión muy remota en una canción de Pink Floyd, “Learning to fly”. El verso original –ese que no existe– implica una metáfora que se convierte en una realidad inexistente. La siguiente versión, la que concibió David


La perspectiva de la razón

¿Podría ser posible, en una larga evolución humana, llegar a incorporar ciertas reglas sociales a nuestra genética? Evidentemente no tiene sentido pensar que el “uso” de dichas reglas se permeará a nuestras células, pues eso implicaría darle la razón a Lamarck, y sabemos que Lamarck no tenía razón, porque en la bendita tierra de Rusia,