Archivos de la categoría: Tropiezos hacia el camino

Mis niños!

El edificio tiene dos plantas, no está pintado, y es gris. Lo veo cada mañana, en mi camino a la oficina, cuando el ómnibus, lo deja atrás en uno de los tramos más veloces y menos populares de la carretera. Siempre me ha extrañado el enorme cartel, pintado con letras azules en toda la fachada

Cuando alguien no se percata de lo que no existe

“Can’t keep my mind from the snake in the sky” Ese verso no existe, en su lugar hay una versión muy remota en una canción de Pink Floyd, “Learning to fly”. El verso original –ese que no existe– implica una metáfora que se convierte en una realidad inexistente. La siguiente versión, la que concibió David

La perspectiva de la razón

¿Podría ser posible, en una larga evolución humana, llegar a incorporar ciertas reglas sociales a nuestra genética? Evidentemente no tiene sentido pensar que el “uso” de dichas reglas se permeará a nuestras células, pues eso implicaría darle la razón a Lamarck, y sabemos que Lamarck no tenía razón, porque en la bendita tierra de Rusia,

La vida corriente

La entrada anterior fue un poco dolorosa, más bien tortuosa, debió ser un simple ejercicio, un juego, y se convirtió en la decencia de un relato. Al menos en mi cabeza. El problema es, casi siempre, que tendemos a tomarnos en serio, demasiado. Cuando lo relevante en esta vida, según como yo he aprendido a

Intruduzco un título, y prometo, con solemnidad, no dejar de introducir cosas…

Siempre el primer artículo de un blog es incómodo, trascendental, y olvidadizo. Aún cuando se hayan escrito múltiples artículos en múltiples blogs, el primero siempre es una promesa, una declaración, que será desechada en un futuro cercano. Mis intenciones, las nuevas, son no tomarme en serio(aprender a usar los signos de puntuación); además esta vez