En un futuro remoto y despiadado, las grandes corporaciones van a los arrabales a comprar niños y niñas, cuyos patrones cerebrales cumplan ciertos parámetros. Los llevan para sus laboratorios, les colocan sondas mentales, imperceptibles por el niño, y los dejan jugar con los productos de la empresa, para explorar las ocurrencias de los infantes respecto de los nuevos artefactos, y de ahí generar nuevas ideas.
La teoría es que solo los niños, cuando ven algo que nunca antes han visto, pueden encontrarle nuevos usos e interpretaciones.
Claro los niños solo serían útiles pocos años, y habría que ir rotándolos por varios tipos de productos, hasta que ciertos patrones cerebrales muestren que ya están adquiriendo prejuicios causi-adultos, y entonces, si el niño/niña es muy inteligente, la corporación lo adopta y lo entrena como ingeniero o diseñador. Estos son parte de la élite de la empresa, si es normal y una familia adinerada lo quiere, se lo venden, ya que suelen ser muy apreciados entre las familias ricas. Los niños que nadie quiere suelen terminar como protagonistas de relatos y novelas.
