A lo largo de mi paseo la vi, sentada, irrelevante.

Prefiero el grito al murmullo.

Somos una colección de confesiones que declamamos en los callejones innecesarios, mientras nuestras bitácoras acumulan páginas en blanco.

Quisiera poder susurrar mis secretos debajo de la almohada.

Quisiera atreverme a ser yo.

Pero soy la misma amalgama que reniego. Soy la misma cantidad de abrumadas frustraciones que claman atención bajo los balcones.

No me levanto como la luz de mi camino. Prefiero las mentiras y las mañanas repetidas, detrás de cada asiento público.

Conduzco hacia mi muerte, como el resto del ganado, bajo la árida mirada de quienes pretenden conocernos.


Un futuro condensado en una canción desconocida

Estoy entre la distancia y el secreto. Bajo un puente en el misterio de la noche. Estoy debajo de las repeticiones y las oraciones, los llantos y las risas. Fui un camino y una cuneta, una palabra y un susurro. Soy la enumeración insensata de poesías. La violencia y el desenfreno. Trato de llegar a


Precocidad abandonada

En un futuro remoto y despiadado, las grandes corporaciones van a los arrabales a comprar niños y niñas, cuyos patrones cerebrales cumplan ciertos parámetros. Los llevan para sus laboratorios, les colocan sondas mentales, imperceptibles por el niño, y los dejan jugar con los productos de la empresa, para explorar las ocurrencias de los infantes respecto


A veces las puertas son pilares

Hace varios años Jorge Albear me contó sobre las columnas de la carretera secreta de Xalapa. Resulté incrédulo y divertido ante el disparate, una carretera de cientos de kilómetros no puede ser secreta; pero mi amigo fue vehemente sobre la existencia de la carretera. Meses después de aquella conversación cayó en mis manos un ejemplar


Después del apocalipsis

El paisaje de una calle erosionada, donde un mendigo silencioso empuja un coche sin bebé por un planeta desierto, ha surgido simultáneamente como inspiración en la mente y pluma de escritores diversos. Aunque esta imagen es exacta,  con frecuencia la composición varía, a veces en lugar de un coche el mendigo carga con una foto


Yo escritor

Una vez leí que los escritores somos un poco maniáticos, que no podemos evitar escribir para decir todo lo que no se nos puede quedar dentro. Ese artículo me dejo perplejo, pues yo la verdad no considero que tenga nada relevante para compartir con el resto del mundo; sin embargo hoy lo entendí. No es


Mis jardines

Los jardines secretos tienen una amplia tradición en muchos rincones civilizados del planeta. La verdad es que mayoría de esos jardines no son secretos, sino desapercibidos. Es cuando alguien los descubre que pasan a ser secretos, y se convierten en un hecho improbable y mágico. Print PDF